Tú también vas a morir y cuando estés cerca del fin, la vida te habrá parecido demasiado corta. En cambio, mucha gente vive como si su existencia fuera eterna, y no parecen tener prisa por disfrutar al máximo de ella (hay quienes incluso manifiestan con orgullo que esperan a la jubilación para vivir con júbilo). Otros viven como si parecieran creer que van a vivir más vidas, esperando a la siguiente para ser lo más felices posible. Es como si la mayoría confiara en que su futuro fuera a mejorar por arte de magia, sin trabajárselo. No solemos pensar que podemos fallecer en cualquier momento.
En los pueblos hay demasiados días en los que alguna vecina te cuenta que las campanas están doblando por alguien conocido. Cuando el que se va es un joven, nos hacemos conscientes de nuestra fragilidad. En cambio, en las ciudades el contacto con la muerte se diluye y con ello la comprensión espiritual de saber que tú mismo, o uno de los tuyos, puede irse en cualquier momento.
«¿Si hoy fuera el último día de mi vida, querría hacer lo que voy a hacer?» se preguntó durante 40 años Steve Jobs, confundador de Apple, cada mañana frente al espejo. Cada vez que se respondía «no» durante varios días seguidos, sabía que algo debía cambiar. En su célebre discurso de 2005 en la Universidad de Stanford, manifestó que recordar que todos vamos a morir demasiado pronto era la brújula que determinaba qué rumbo tomar.
Concienciarte de que nuestro tiempo aquí va a ser corto puede hacerte mucho bien. Pronto aprendí que tanto a mí como a los míos también nos puede pasar lo peor. Mi cuñado se fue con 18 años; mi mejor amiga, con 34. Dos accidentes de tráfico les segaron la vida. Mi madre y yo también estuvimos a punto de irnos hace muchos años en una carretera. Cuando interiorizas que te puedes marchar en cualquier momento, aprendes a vivir de otra manera. Dedicas más tiempo a reír con tu gente, disfrutas al máximo de tus aficiones y sales con frecuencia a bailar. Por contra, temes menos al futuro, pasas de discutir, evitas enfadarte y dejas de atormentarte por nimiedades.
Ser más feliz resulta tan sencillo como hacer más de lo que te beneficia y menos de lo que te daña. Porque cualquier cosa que hacemos o pensamos mejora o empeora nuestro bienestar. Parafraseando a Rory Vaden diré que «la felicidad no se posse, se alquila —y tienes que pagar la renta cada día». Así, alcanzar la dicha no es como ganar una competición en la que te entregan una medalla de oro que puedes conservar enmarcada en el salón de tu casa, el bienestar consiste en mantenerte en un estado de forma que te permita competir a buen nivel. Por ello, tienes que comenzar cuanto antes a tener tus «más» (de lo que hace florecer) y tus «menos» (de lo que te marchita).
Contar el paso del tiempo en años hace que nuestra existencia parezca larga, pero, en realidad, es demasiado corta. Porque la bondad de una una trayectoria vital no se mide en los años que sumas, sino en la cantidad de momentos dichosos que gozas. Si estás en los 50, es muy posible que aún goces de otros 30 más de salud y energía. Pero contar por años distorsiona tu percepción de la cantidad de momentos especiales que te quedan por vivir. Como mucho te volverás a disfrazar 15 noches de carnaval, organizarás 30 comidas de Navidad para hijos y nietos, harás 23 viajes de verano, tendrás 90 cenas románticas (si sales 3 veces al año con tu pareja) y montarás 35 fiestas de cumpleaños con tus mejores amigos (y, ojo, en las últimas, ya faltarán algunos de ellos). Te restan menos momentos mágicos de los que eres consciente, eso sí, puedes aprender a hacer que cada uno de ellos sea especial.
Los párrafos de arriba son el comienzo de mi nuevo libro “Rock your Life. Revoluciona tu vida de forma divertida y científica”. Es la obra de mi vida. Incluye más de un centenar de historias personales acompañadas de 400 referencias a estudios científicos. Porque cuando ciencia y conciencia coinciden, conviene escuchar.
Pero es mucho más que un libro ameno y escrito con esmero. Es un curso práctico con acceso gratuito a un manual de 150 ejercicios. No te puedo asegurar que realizarlos te llevará adonde quieres llegar, pero sí que te hará más eficaz y feliz.
El libro se encuentra ahora mismo en imprenta. Espero que en unas pocas semanas puedas disponer de él.
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